Los químicos de limpieza pueden entrar a tu cuerpo y causar daño de tres formas:
Vapores de lejía, amoníaco o ácidos. Causan mareos, tos y quemaduras en garganta y pulmones. Usa siempre en áreas ventiladas.
Salpicaduras directas. Pueden causar dermatitis, quemaduras químicas o ceguera temporal/permanente.
Por comer con manos contaminadas o beber de botellas mal etiquetadas. Puede ser fatal.
OJOS: Lava con agua corriente durante 15-20 minutos manteniendo los párpados abiertos.
PIEL: Quita la ropa contaminada y lava la zona con abundante agua y jabón.
INGESTIÓN: NO provoques el vómito. Llama inmediatamente al médico.
Emergencias
911
LIMPIEZA SEGURA
Procedimientos seguros para el manejo de detergentes, desinfectantes y lejía.
SEGURIDAD OCUPACIONAL
En limpieza, mezclar productos puede ser fatal. Sigue esta regla de oro:
Usa un producto a la vez y enjuaga bien con agua antes de usar otro.
Todo envase debe tener etiqueta. Si trasvasas un producto a otro bote, ETIQUÉTALO INMEDIATAMENTE con el nombre del producto y sus peligros.
Jamás utilices botellas de bebidas (agua, gaseosa, jugos) para almacenar químicos de limpieza.
Es una de las causas principales de envenenamiento accidental.
Guarda los productos en estantes bajos (para evitar derrames en la cara) y en lugares ventilados.
Debes de utilizar el siguiente equipo de Protección:
Indispensables. Los detergentes y la lejía eliminan la grasa natural de la piel, causando dermatitis y quemaduras químicas con el tiempo.
Usa gafas de seguridad cuando viertas líquidos concentrados para evitar salpicaduras directas a los ojos.
Usa mascarilla si trabajas en baños pequeños o poco ventilados con productos fuertes.